Hace ya un tiempo que sigo los trabajos y reflexiones de Eduard Punset, y me atraen sus comentarios y forma de ver las cosas. Bien es
cierto que todo no es compartible, pero el general lo que me fascine de
él es la vitalidad que posee, conformandose como un claro ejemplo de
envejecimiento activo, a sus 74 años y un cancer de pulmon, ya superado. Posee una de las producciones comunicativas más impresionantes de este
pais, aunque hay quien pone en cuestión su peculiar forma de entender la ciencia.